Trump afirma que Japón “está dando un paso al frente” en la crisis con Irán mientras pacta un acuerdo nuclear de USD 40 000M
2026-03-19 - 22:21
En una reunión cargada de expectativas y tensiones, el presidente Donald Trump aseguró que Japón “está dando un paso al frente” en la crisis con Irán, mientras la primera ministra Sanae Takaichi buscó reafirmar la alianza y posicionar a Tokio como socio estratégico clave. La guerra ha retrasado incluso la agenda del mandatario hacia China. Es noticia. La reunión en la Casa Blanca y una cena posterior estaban pensadas para que Takaichi, en su primera visita como primera ministra, tuviera la atención de Trump antes de su viaje a China. Pero la guerra en Irán y la presión sobre Japón para ayudar a asegurar el Estrecho de Ormuz cambiaron completamente el tono. Trump elogió públicamente a Takaichi, afirmando que Japón “está dando un paso al frente”, pese a que horas antes había reclamado que Tokio no respondió con rapidez a su llamado para proteger el Estrecho. Takaichi intentó desactivar tensiones apelando a la imagen de Trump como pacificador: “Solo usted, Donald, puede lograr la paz en el mundo”, aun cuando el mandatario inició esta guerra de elección contra Irán. Ambos líderes tienen previsto anunciar un acuerdo de USD 400 00M para que GE Vernova y Hitachi construyan reactores modulares avanzados en Tennessee y Alabama, con el fin de estabilizar precios y aumentar la generación eléctrica. En el radar. El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, es crítico para Japón. Mientras Trump exige más apoyo, Tokio enfrenta límites legales y políticos que complican su participación directa en una misión de seguridad liderada por Estados Unidos. Japón, junto con cinco países europeos, exigió a Irán detener ataques y expresó disposición a “esfuerzos apropiados” para garantizar el tránsito seguro, aunque sin detallar qué tipo de despliegue implicaría. Tokio podría cooperar en desminado y continuar su presencia naval antipiratería, pero sumarse formalmente a una operación de defensa colectiva requeriría activar una figura constitucional que Japón nunca ha utilizado. Trump insiste en que los aliados deben compartir responsabilidades, recordando que buena parte del petróleo japonés depende del Estrecho y que EE. UU. sostiene un amplio despliegue militar en Japón. Entre líneas. Mientras la crisis con Irán domina titulares, Takaichi intenta evitar que Washington pierda foco en el Indo-Pacífico. La líder japonesa, conservadora y abierta defensora de Taiwán, busca avances en tecnología, energía y seguridad, sin escalar tensiones con China. Takaichi y Trump discutirán cómo Japón puede encajar en la arquitectura estadounidense de Medio Oriente, un rol que podría darle mayor influencia al plantear preocupaciones sobre Taiwán y la presencia militar en la región. Tokio quiere profundizar cooperación en cadenas de suministro, minerales estratégicos y energía, incluyendo un proyecto de tierras raras frente a Minamitorishima. Las inversiones japonesas en EE. UU. superarán los US$550,000 millones, parte de un entendimiento bilateral para fortalecer manufactura y evitar aranceles. La primera ministra también intentó mantener el foco en comercio y seguridad Indo-Pacífico, agenda que ella misma fijó antes de que la guerra con Irán desplazara prioridades. Lo que sigue. Takaichi enfrenta el reto de mantener alineado a EE. UU. en la estrategia Indo-Pacífico mientras la guerra en Irán absorbe atención política y militar. El retraso del viaje de Trump a China aumenta incertidumbre en un momento de ejercicios militares chinos alrededor de Taiwán. Japón considera que el desplazamiento de tropas estadounidenses hacia Oriente Medio debilita la disuasión frente a China, especialmente en islas del suroeste japonés y en el estrecho de Taiwán. Takaichi planea plantear estas preocupaciones directamente, mientras intenta moderar críticas por su postura firme sobre defensa de Taiwán. Trump aseguró que llevará las inquietudes japonesas a Xi cuando reprogramen su encuentro, aunque la volatilidad regional deja dudas sobre el equilibrio estratégico.