Por la igualdad de derechos en Guatemala
2026-03-21 - 14:42
0:00 0:00 Un artículo de Leticia Gordon retrata la formación del movimiento feminista en Guatemala como diverso y combativo, en lucha contra la violencia machista, el racismo estructural y la desigualdad de género, fortalecido por el feminismo comunitario indígena y la defensa del territorio. Desde los años 90, organizaciones feministas, ONGs y colectivos de mujeres promueven derechos sexuales, reproductivos y la participación política. En Guatemala el Movimiento de Mujeres, se formó a raíz de la situación sociopolítica y se consolidó durante el proceso de negociación de los Acuerdos de Paz “que reconocieron la importancia de la inclusión y participación de la sociedad civil en su conjunto, y de las organizaciones de mujeres en particular.” La I Conferencia Mundial de la Mujer de las Naciones Unidas de 1975 sirvió como espacio de reflexión sobre los derechos más fundamentales de las mujeres. Muchas de las cuales se vieron obligadas a asumir la cabeza de familia durante el enfrentamiento armado, lo que las ayudo a convertirse en agentes de cambio, agentes políticos. Impulsadas por “donantes extranjeros, “aprendieron a empoderarse, adquiriendo experiencia política y capacidad de organización, apropiándose de conciencia individual y colectiva que favorece la creación de un discurso centrado en cuestiones de género. Para 1985, las mujeres guatemaltecas estaban organizadas en torno a cuestiones de democracia, derechos humanos, justicia social, igualdad económica y paz, con un gobierno civil, al que reclamaban la búsqueda de los desaparecidos. Se conformaron grupos de mujeres participantes en movimientos populares de las décadas anteriores. Y se realizaron debates sobre la representación política, la ciudadanía, el involucramiento con el Estado y la definición de los intereses de las mujeres. Pudiendo encontrar dos grupos. El primero conformado por mujeres, trabajadoras del sector informal, campesinas, viudas e indígenas, y cuya lucha se centra en los derechos humanos y supervivencia. Y el segundo por mujeres con educación universitaria o desempeño profesional, centradas en cuestiones de autonomía, preferencias sexuales y derechos reproductivos. La IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing de 1995, influenció la participación de las mujeres en el proceso de negociación de paz en Guatemala. Proponiendo reformas educativas y legislativas que promovieron la igualdad de género; realizaron foros sobre la violencia doméstica y los derechos de las mujeres trabajadoras; presionaron para que el proceso de formulación de políticas públicas incluyera la perspectiva de género y para que se establecieran programas de Estudios de la Mujer en las universidades. A la llegada del siglo XXI se creó la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) como medio para institucionalizar las políticas a favor de las mujeres. Surgieron grupos, comités y redes a nivel local, donde las mujeres crearon un discurso de autonomía basado en sus derechos humanos y se propagaron las organizaciones de mujeres y feministas en las áreas rurales. El Movimiento de Mujeres en Guatemala, durante como después del conflicto armado, participó activamente en la creación de un nuevo concepto de ciudadanía inclusiva y de nación pluralista y multiétnica. Creando un modelo social que combina reproducción con producción. En 1924, con la llegada de Bernardo Arévalo de León a la presidencia, y Karen Herrera a la vicepresidencia, de los 14 ministerios, 6 fueron ocupados por mujeres, 80 mujeres fueron colocadas en altos puestos de toma de decisión, viceministras, secretarías, subsecretarías, comisionadas, directoras, gobernadoras y otros puestos de dirección superior. El 54% de las servidoras públicas son mujeres en 13 de los ministerios. Las mujeres han logrado colocarse en espacios antes destinados a los hombres. Para septiembre de 2025, de los mil pilotos del Transmetro, aproximadamente 183 eran mujeres, número que ha ido en aumento. En 1971 el Ejército de Guatemala registró a la primera mujer oficial en la especialización sanitaria. En 1997, el ingreso de la primera promoción de mujeres cadetes en la Escuela Politécnica. Para 2024, implementó la «Política Militar de la Mujer». Y en 2026, por primera vez, cuatro mujeres ocupan puestos de alto nivel en el Ejército de Guatemala. En 2025, la PNC incorporó 698 nuevas mujeres agentes. En enero 2026, se graduó 1 mujer de Comisaria General. De los 43,538 agentes, 7292 aproximadamente, son mujeres laborando en distintas unidades de seguridad.