Necesidad del cambio generacional en la política guatemalteca (II)
2026-03-27 - 15:02
0:00 0:00 Partidos y personajes. El cuadro de partidos políticos de Guatemala es absolutamente obsoleto, con propuestas y planteamientos que no resuelven nada. Al diseñarse la transición de la dictadura militar a elecciones de gobierno civil, bajo Mejía Víctores, en 1985, se escribió la Constitución vigente y se permitió de nuevo la conformación de partidos políticos. Nada nuevo. De los partidos que se lograron reorganizar e inscribirse, fue la Democracia Cristiana el más fuerte, y ganó las elecciones con Cerezo. En la siguiente elección, fue Serrano el que logró alianzas de varios partidos para derrotar a la UCN y su candidato Jorge Carpio; luego, por sus ambiciones dictatoriales, provocó la alianza de muchos partidos para expulsarlo del gobierno, con participación de la ciudadanía. Se fue del país, y, resuelta la crisis, fue asesinado Carpio por decisión militar. Para las elecciones de 1995, las fuerzas de la derecha se alinearon con Arzú y su partido PAN. Firmada la paz, para las elecciones de 1999 fue inscrita la URNG, que buscó alianza con el FDNG, autorizado en 1995, y otros dos partidos pequeños. Todos los partidos de la derecha de hoy son reciclados de períodos anteriores, comenzando por el MLN, luego de la intervención estadounidense de 1954, hasta los aliados en el “Pacto de la Corrupción”. Los diversos partidos que han gobernado, han merecido el “voto castigo” al terminar su período. El PAN de Arzú fue castigado por descarrilar el cumplimiento adecuado y oportuno del Acuerdo de Paz Firme y Duradera, y “su líder” se refugió en la alcaldía de la ciudad de Guatemala, hasta su muerte. El FRG de Ríos Montt, con Portillo, fue igualmente castigado, no solo por no haber hecho nada positivo, sino que, por haber impuesto, con violencia e inconstitucional decisión de la CC, la candidatura del ex dictador. El gobierno de Berger, producto de una temporal alianza para expulsar al riosmonttismo, pudo haber iniciado la transición a la democracia; pero no tuvo la capacidad de inducir los cambios necesarios. Su partido GANA desapareció por el voto castigo. La UNE, de Álvaro Colom, logró la presidencia a partir de 2008, con pocos logros y sujeto a la agresión constante de la derecha política y el CACIF. Fue también castigado por la ciudadanía, que se inclinó por el ofrecimiento del Patriota y Otto Pérez de “mano dura” contra la delincuencia. Fueron muchas manos, no duras, sino que dedicadas a robar. Se le echó del gobierno y se castigó al Patriota. El CACIF y la Embajada engañaron a la ciudadanía e impusieron a Jimmy Morales y su FCN, con exmilitares y narcos. También se castigó al FCN; pero las mafias criminales y corruptas, que ya habían atrapado las instituciones del Estado, hicieron presidente a Giammattei con su partido Vamos. Esa es la escoria más reciente que, junto a la UNE de Sandra Torres consolidaron el “Pacto de Corruptos”. Son nefastos partidos obsoletos y personajes del siglo pasado, expertos en chuparse los recursos del Estado y manipular con su profunda e insaciable corrupción. Son los “Midas modernos con manos de estómago”. Rechacemos a esas mafias criminales, corruptas e impunes.