TheGuatemalaTime

¿Gol a la Embajada?

2026-03-20 - 20:02

0:00 0:00 No es ningún secreto para nadie, que una de las gasolinas para el famoso lobby antiembajada, fueron las “genialidades” de un Samuel Pérez, sus vínculos con oscuros personajes como Luis Aguirre y Roberto Arzú, por mencionar solo algunos, y además, esa manera en la que quisieron hacer ver que ellos eran los consentidos de las antiguas autoridades de la Embajada Americana. Pérez, Aguirre y Arzú quisieron vender su historia aunque la realidad fuera otra y solo el tiempo dirá qué suceda con un Luis Aguirre y su relación con Estados Unidos pues se sabe que es algo que desde que llegó al Congreso lo han monitoreado con detalle. Dicho lo anterior, recién llegado a Guatemala, en febrero pasado, el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, John Barrett, manifestó inquietud sobre las inversiones chinas en infraestructura crítica de América Latina y las calificó como una amenaza que puede implicar riesgos para la soberanía regional. Eso, junto al tema de la influencia de los grupos criminales, entre ellos el narcotráfico y la corrupción en la vida diaria, marcó la línea de lo que definió como su objetivo específico en nuestro país. Concretamente se refirió a la importancia de las decisiones sobre la conformación del Tribunal Supremo Electoral, la Corte de Constitucionalidad y el Ministerio Público, adelantando que no tolerarían influencia de ninguno de tales intereses en esos temas. Trascendió la influencia que ejerció tanto en la Corte Suprema de Justicia como en el Congreso en el tema específico de la CC y el peso que tuvo su intervención en la designación de Claudia Paniagua y Luis Rosales como magistrados suplentes, porque el lobby antiembajada quería a Paniagua y Rosales, para según ellos, cerrar filas a los candidatos de Pérez, Aguirre y R. Arzú. Nunca se consideró una tercera vía dado que había buenos candidatos, unos que no respondieran a ninguna de las facciones, es decir, Pérez y Cía ni la de Felipe Alejos, Allan Rodríguez, los Lopez y A. Arzú, entre otros. Todo ello, provocó serias dudas en torno a muchos actores de la vida nacional, en relación a si la política contra China había variado. Estados Unidos sancionó a Paniagua y Rosales porque las agencias tenían información de haber recibido dinero de un agente chino, ex funcionario de Huawei. Y justamente ayer publicamos que en el célebre caso B410 se resolvió beneficiando al sindicado de haber constituido sociedades para facilitar el lavado de dinero que luego fue enviado a China, resolución dictada por el juez a cargo del caso, Gustavo Murga, de quien se afirma -curiosamente- que es pareja sentimental de la magistrada Claudia Paniagua. El caso B410 es una de las mayores concentraciones de operaciones de lavado de dinero orquestado en el gobierno de Giammattei y su pareja, Miguel Martínez, quienes han sido denunciados pero contra quienes ya van a cumplirse 800 días sin que el Ministerio Público haga la menor investigación y mucho de eso dinero del caso B410 fue a parar a China, tal y como ha sido denunciado por las autoridades sin que el MP haga nada. El asunto cobra especial relevancia por el papel protagónico que desempeñó el Encargado de Negocios al creer todo lo que le dijo el lobby antiembajada y facilitar que los magistrados de la CSJ como con diputados al Congreso de la República para las designaciones de magistrados de la CC, se decantaran por Rosales y Paniagua. Obviamente el diplomático no conoce a las personas indicadas, aunque su país los haya sancionado por el tema de negocios con China, lo cual facilitó que se le pudiera meter un tremendo gol porque, contra lo que él declaró al llegar a Guatemala, resulta que quienes se han movido con uno de los tantos lobbies, terminaron beneficiando a los jueces que son piezas clave de los muchos negocios que el país asiático y sus empresas han realizado en Guatemala, al menos en cuanto a ir facilitando que se cierren los casos investigados por las autoridades. Quienes le pasaron la información al diplomático le metieron un tremendo gol cuyas consecuencias se irán viendo en el futuro.

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