El diablo en carretera
2026-03-17 - 15:13
0:00 0:00 Guatemala es un país con una gran riqueza cultural y natural, rehén eterno de la negligencia de élites depredadoras que han mantenido privilegios históricos a costa de la vida de la ciudadanía, y de funcionarios permisivos que por acomodamiento o prebendas han dejado que lleguemos a extremos de degradación insuperable, mientras la elite política comparsa de las depredadoras ofrecen cambios que se aplican solamente a ellos, cambiando de estatus en cuanto llegan al poder, y se aferran al mismo cual garrapatas que no encuentran del otro lado de la calle opción alguna de hacerse de poder sin trabajar, en el buen sentido de la palabra trabajo. De acuerdo con información publicada en PL, en publicación del 27 de febrero se contabilizaba un promedio de 7 muertos diarios en accidentes de tránsito, lo que significa que 7 familias sufren diariamente la pérdida de un ser querido sin que nadie haga nada para evitarlo porque los diputados se han acomodado y negociado. De acuerdo con estudios realizados por CIDH los principales retos para la seguridad vial de la sociedad entre otros en el país, son: Una infraestructura deficiente, la corrupción y el incremento del parque vehicular, retos demasiado antiguos, y que se mantienen debido principalmente al alto grado de corrupción de los principales agentes relacionados al tráfico, de ahí que ningún gobierno, entiéndase este como legislativo y ejecutivo han tenido como objetivo entrar de lleno a llevar a cabo una transformación profunda del sistema de transporte en el país, como población nos encontramos cansados de las famosas “mesas de diálogo” que terminan en protección a los transportistas, mientras el ciudadano común se encuentra en total estado de indefensión, porque los grandes problemas se resuelven bajo la mesa, y así seguimos. Las autoridades electas para servir a la sociedad se han servido de ella, negociando con representantes de los transportistas