El BID insta a acelerar la productividad y adoptar IA para sostener el crecimiento en 2026
2026-03-09 - 18:16
América Latina y el Caribe crecerán un 2,1 % en 2026, en línea con su promedio de largo plazo, según el más reciente Informe Macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Qué destacar. La estimación confirma una leve desaceleración frente al 2,2 % observado en 2025, en un contexto mundial marcado por mayores tensiones geopolíticas, tasas de interés globales persistentemente elevadas y cambios acelerados en la economía digital. El informe, titulado “Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante”, resalta que la región ha mostrado una notable capacidad de adaptación tras años de shocks externos. Entre los avances más importantes destacan los mercados laborales dinámicos, una inflación mayormente contenida y una mejora en la confianza de los inversionistas, reflejada en costos de endeudamiento históricamente bajos. El diferencial soberano mediano cayó a 209 puntos básicos a finales de 2025, comparado con los 268 puntos de 2019. Sí, pero. A pesar de esta resiliencia, el BID advierte que el crecimiento sigue siendo insuficiente para cerrar brechas de ingresos. Agrega que la región enfrenta un panorama fiscal complejo: la deuda pública promedio se ubica alrededor del 59 % del PIB, con proyecciones que oscilan entre un 57 % y un 66 % hacia 2028 según distintos escenarios. El aumento de pagos de intereses está presionando tanto las finanzas públicas como las cuentas externas. Laura Alfaro Maykall, economista jefe y consejera económica del BID, afirmó que la región ha navegado la incertidumbre “apoyada en marcos fiscales y monetarios que han contribuido a contener la inflación y sostener la estabilidad macroeconómica”. Sin embargo, recalcó que los países deben acelerar el crecimiento impulsado por la productividad, fortalecer las finanzas públicas y aprovechar las oportunidades que ofrecen la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la transición energética para lograr un desarrollo inclusivo y sostenible. Datos clave. El informe subraya que los mercados laborales han experimentado mejoras significativas, con el desempleo acercándose a mínimos recientes. No obstante, la región enfrenta limitaciones estructurales: la productividad avanza lentamente y el crecimiento demográfico desacelera la expansión de la población en edad de trabajar. Para sostener el crecimiento será indispensable mejorar competencias laborales, ampliar el acceso a formación digital y facilitar la transición hacia ocupaciones de mayor productividad. En 2025, las ofertas laborales que mencionaban IA alcanzaron el 7 % de todas las vacantes, el nivel más alto registrado. Por qué importa. Uno de los capítulos centrales del informe destaca que América Latina y el Caribe se encuentran en una posición privilegiada para aprovechar la creciente demanda global de minerales críticos, fundamentales para la transición energética y el desarrollo de tecnologías avanzadas. La región concentra casi la mitad de los recursos de litio, cerca del 35 % del cobre global y más del 20 % de las reservas de tierras raras. La demanda mundial de litio, por ejemplo, podría aumentar entre un 470 % y un 800 % hacia 2050. El BID señala que esta oportunidad no garantiza beneficios automáticos. Para convertir la riqueza natural en crecimiento sostenible será necesario contar con instituciones sólidas, reglas claras, energía limpia y estable, marcos fiscales disciplinados y una gobernanza ambiental robusta. El organismo advierte que la consolidación fiscal se ha debilitado y que fortalecer los fundamentos fiscales es urgente. Entre las herramientas más prometedoras destaca la digitalización tributaria, acompañada de estrategias de cumplimiento efectivas, que pueden incrementar la recaudación y mejorar la eficiencia del gasto público. En conclusión. En el ámbito monetario, aunque la inflación ha retornado en gran medida a sus metas, las tasas globales más altas, el uso creciente de activos digitales y la dolarización parcial en algunos países están reconfigurando los marcos de política monetaria. El BID enfatiza la necesidad de alcanzar posturas monetarias neutrales y desarrollar instrumentos flexibles capaces de absorber choques externos. El informe destaca que la región tiene una ventana de oportunidad para fortalecer su crecimiento, pero ello requerirá promover mayor competencia, profundizar la integración regional, modernizar los marcos fiscales y monetarios y desarrollar cadenas de valor más sofisticadas. Sin estas reformas, advierte el BID, el crecimiento seguirá siendo moderado y vulnerable a cambios en el entorno global.