¿Dónde está la Superintendencia de Competencia?
2026-03-18 - 15:22
0:00 0:00 A raíz de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados en distintas partes del mundo, ha habido una escalada en los precios internacionales del petróleo, los cuales seguramente impactarán negativamente los precios de los productos, tanto a nivel global, como a nivel local en Guatemala. Lo primero que se debe notar es que los precios en las gasolineras de Guatemala subieron inmediatamente con el anuncio del ataque a Irán. Ante esto, ni la tan cacareada Superintendencia de Competencia ni la Diaco (un par de entes inútiles) han dicho pío. Nada. El diésel subió en promedio en toda la república 4 quetzales del 2 al 9 de marzo, más del 18% en una semana. ¿Y la Superintendencia de Competencia dónde está? El golpe de estos incrementos a la economía, principalmente de las personas de a pie, es artero. En cualquier operación el combustible ocupa, por lo menos, entre un 15% y 25% del costo total del transporte, en transporte refrigerado para productos perecederos aún más. Esto quiere decir que, ante los incrementos que estamos viendo que las gasolineras realizan, los precios de los productos, principalmente de la canasta básica, pueden incrementar entre 4% y 5%, aproximadamente. Es decir, si un producto costaba 100 quetzales en febrero, hoy probablemente le costaría Q105. Empero, está por verse si los “resultados contundentes” del operativo Centinela, son tan decisivos como dice el Presidente. Si bien es cierto que el gobierno no tiene injerencia sobre los precios internacionales de los combustibles, sí tiene los mecanismos para determinar los precios de los inventarios de hidrocarburos del país y de esta forma evitar que los expendedores vendan sus inventarios baratos, que ingresaron previo a los ataques a Irán, a precios posteriores al ataque, cosa que evidentemente no ha sucedido. No es ningún secreto que el presidente Arévalo no entiende de economía, lo ha evidenciado con frecuencia en sus conferencias de prensa. Sin embargo, esto no es excusa para que el mandatario tenga personas con la capacidad para entender el contexto en que estamos, y así frenar la especulación y los “incrementos injustificados” con sus “operativos Centinela”, como lo expresó en La Ronda ayer. Hay que recordar que uno de los “grandes logros” que se atribuye el gobierno del presidente Arévalo, es la Ley de Competencia, de la que desprende la Superintendencia de Competencia como una entidad estatal descentralizada y autónoma, cuya función es “...promover, proteger y garantizar la libre competencia en los mercados, mediante la prevención y sanción de prácticas monopólicas”. A su vez tiene “...facultades para investigar, sancionar y recomendar políticas públicas que fomenten la competencia económica, siempre con el objetivo de generar beneficios para los consumidores y la eficiencia de la economía nacional”. Los anteriores textos fueron tomados del sitio web de la Superintendencia de Competencia (sicom.gob.gt). Los grandes beneficios a los que se refieren, nadie los ve. Lo que vemos con contundencia (usando la narrativa presidencial, tan parecida a la que utiliza el MP) es que la cacareada Superintendencia de Competencia, que por cierto al día de hoy ya no tiene superintendente porque este renunció hace aproximadamente una semana, no funciona.