Contrastes en la justicia
2026-03-21 - 20:52
0:00 0:00 Si algo no debería presentar contrastes, pues por naturaleza debe ser parejo e imparcial, es el sistema de justicia del cualquier país del mundo, cosa que tristemente no sucede en Guatemala y por eso vemos muchísimas situaciones en las que se entierran fundadas denuncias y se abren casos sin ningún sustento, únicamente para perseguir a los que no le caen bien a Consuelo Porras, su equipo y los jueces que les apañan. Punto y aparte cuando el delito es cometido por un miembro del Ministerio Público. Ayer la magistrada saliente del TSE, Blanca Alfaro, declaró a la prensa que no piensa salir del país pese a lo que le anticipan los netceneros del MP y enfrentará la justicia esperando que la misma realmente opere. Afirmó que tiene información de que han presentado ya varias solicitudes para ordenar su captura e hizo una comparación entre la protección garantizada que tienen los mafiosos que lavan dinero, como el caso del famoso seguro médico escolar, mientras que mantienen en prisión a los líderes indígenas Héctor Chaclán y Luis Pacheco quienes llevan ya más de un año tras las rejas simplemente por ejercitar su derecho a la libre expresión frente a la sede del Ministerio Público. Puso el dedo en la llaga pues es lamentable ver el comportamiento no solo de nuestro Ministerio Público, encargado de investigar y perseguir a los delincuentes, sino de jueces que son parte del sucio sistema y que operan con absoluta complicidad con quienes retuercen la ley para proteger a unos y perseguir a otros. Es una situación tan obvia y clara que son muy pocos los que no quieren entender y aunque se dan cuenta, se hacen de la vista gorda del porque en el fondo no quieren alterar el modelo de impunidad al que se comprometió Porras para llegar al cargo. El ya célebre caso del Seguro Médico Escolar sigue ofreciendo muestras de hasta dónde hemos llegado y lo que los guatemaltecos tenemos que pagar para mantener la protección que por ya casi 800 días Porras viene dando a Miguel Martínez y Alejandro Giammattei, quienes implementaron un supuesto seguro que costó casi mil millones de quetzales que fueron lavados y enviados a China por la “empresa” Urgencias Médicas S.A, cuyo accionista fue condenado en Estados Unidos por lavado de dinero. Ni siquiera esa condena hizo que nuestro Ministerio Público actuara como le obliga la ley porque la denuncia de la IVE fue a parar al mismo cajón en el que metieron los casos de las vacunas Sputnik, de la alfombra rusa y de todas las suciedades ocurridas durante su mandato. En cambio, Alfaro posiblemente sea detenida la próxima semana porque fue parte del TSE que realizó las elecciones que Porras y su gente trataron de anular para mantener intacto un sistema de impunidad.