A 50 años del terremoto, evalúan cómo reducir riesgos y fortalecer la preparación nacional
2026-01-28 - 15:52
A medio siglo del terremoto que transformó la historia del país, organizaciones del sector construcción, ingeniería estructural y materiales convocan a un encuentro técnico‐profesional que busca convertir la memoria en acción. El evento reunirá a especialistas nacionales e internacionales para fortalecer la prevención y promover la construcción segura en Guatemala. Es noticia. El sector construcción y la ingeniería estructural anunciaron la realización de un encuentro técnico‐profesional que se llevará a cabo el 4 y 5 de febrero de 2026 en el Hotel Real InterContinental. El objetivo es discutir aprendizajes y medidas prioritarias para reducir el riesgo sísmico y avanzar hacia una cultura de prevención. El evento reunirá a especialistas nacionales e internacionales para analizar avances normativos, criterios técnicos y buenas prácticas en construcción segura. Los organizadores subrayan que no se trata solo de recordar la tragedia de 1976, sino de impulsar decisiones que protejan la vida y fortalezcan la infraestructura del país. Participan entidades como la Cámara Guatemalteca de la Construcción, ICS, GREBLOCK, AGIES e ICCG, que consideran indispensable retomar las lecciones del sismo. Qué destacar. A cincuenta años del terremoto de 1976, las instituciones convocantes subrayan que Guatemala sigue siendo un país altamente sísmico. Aunque hoy existe mayor conocimiento técnico y normativa más robusta, persisten edificaciones antiguas y asentamientos vulnerables, lo que mantiene vigente la urgencia de fortalecer la construcción segura. El encuentro busca revisar avances normativos, promover materiales certificados y reforzar prácticas constructivas basadas en criterios sismorresistentes. Las entidades destacan que la vulnerabilidad acumulada sigue siendo un factor crítico que amplifica los efectos potenciales de futuros sismos. La conmemoración propone transformar la memoria en acción mediante políticas públicas y decisiones técnicas sostenidas en el tiempo. [ Lo indispensable. El terremoto ocurrido a las 03:01:43 del 4 de febrero de 1976 alcanzó magnitud 7.5, tuvo epicentro en Los Amates y dejó un saldo devastador: 23 000 fallecidos, 76 000 heridos y más de un millón de damnificados. En solo 39 segundos colapsó un tercio de la capital, reflejando la fragilidad del entorno construido de la época. Las viviendas de adobe, mampostería artesanal y techos de teja carecían de criterios sismorresistentes, lo que amplificó el impacto humano y material. El sismo generó réplicas de hasta 5.8 grados, que prolongaron el temor y la destrucción en los días posteriores. El evento ocurrió en plena guerra interna, dificultando la respuesta institucional y dejando cicatrices visibles e invisibles en el patrimonio cultural del país. Lo que sigue. Los organizadores enfatizan que la prioridad nacional debe ser fortalecer la resiliencia del país mediante una construcción responsable y el cumplimiento de normas técnicas. El encuentro aspira a generar recomendaciones aplicables a viviendas, edificios y comunidades para reducir la vulnerabilidad sísmica en el corto y mediano plazo. Se espera que la discusión derive en acciones concretas que mejoren la seguridad estructural y promuevan la planificación territorial informada. Las entidades buscan impulsar una visión preventiva que trascienda administraciones y asegure continuidad técnica y política. El compromiso compartido es proteger la vida y evitar que tragedias como la de 1976 vuelvan a repetirse, mediante infraestructura segura y decisiones basadas en evidencia.